Lo único imposible es la imposibilidad

Parece que todavía no conocemos el concepto de la palabra “imposible“. Cuando alguien os mencione tal palabra en alguna frase, por favor, decidle que lo piense antes.

A finales del siglo XIX los científicos llegaron a concluir de que era “imposible” que la Tierra tuviera miles de millones de años. El descubrimiento de Marie Curie y otros investigadores de la fuerza nuclear mostró lo imposible: demostraba cómo el centro de la Tierra podía mantenerse fundido durante miles de millones de años.

Robert Goddard

Robert Goddard logró disparar el primer cohete
a combustible líquido, en Auburn, Massachussets – Fuente

En las décadas de 1920 y 1930, Robert Goddard se preguntó: ¿un cohete podría llegar al espacio exterior? Esto provocó que su idea fuese llamada por todo el mundo por “la locura de Goddard”. Los cohetes eran imposibles, según los editores de The New York Times, que criticaban duramente el trabajo de Robert, porque en el espacio exterior no había aire en el que apoyarse un cohete. Pero si hubo una persona que si entendió y respetó el trabajo de Goddard (una persona no muy apropiada), Adolf Hitler, que durante la 2ª guerra mundial, utilizó cohetes V-2 que provocaron la muerte y la destrucción en Londres. Por cierto, ¿sabéis que le pasó a los editores de The New York Times? Pues que al día siguiente del lanzamiento del Apollo XI tuvieron que corregir las críticas dirigidas a Goddard, y quedaron muy mal (no solo ellos, si no casi todo el mundo, que contradecían las ideas de Goddard).

Bomba atómica

Bomba atómica de la 2ª Guerra Mundial – Fuente

En los años 30, se pensaba que una bomba atómica era “imposible”, este dicho llegó a decirlo también el famoso Albert Einstein. Los físicos sabían que había una gran cantidad de energía concentrada en el interior del núcleo atómico, de acuerdo con la ecuación de Einstein, E=mc^2, pero la energía liberada por un solo núcleo era demasiado pequeña para considerarla. Hasta que el físico atómico Leó Szilárd, después de haber leído una novela de H. G. Wells, se le ocurrió ampliar la potencia de un único átomo mediante una reacción en cadena. Después de que Leó emprendiera una serie de experimentos, decidió negociar en secreto con Albert Einstein y con Franklin Roosevelt (el presidente), que llevarían al Proyecto Manhattan, que construyó la bomba atómica.

Una y otra vez vemos que el estudio de lo imposible ha llegado a innovar fenómenos completamente nuevos y también ha llegado a redefinir lo que los científicos entendían por “imposible”.

Creo que, en física, a menos que haya una ley científica que impida el avance de un fenómeno, siempre terminaremos encontrando lo que en un pasado fue “imposible”.

Vamos a poner un ejemplo, la invisibilidad. La invisibilidad siempre ha sido un fenómeno predominante en la fantasía y en la ciencia ficción. Esta “fuente de diversión” se ha visto mucho en páginas como “El hombre invisible“, en libros como los de “Harry Potter“, en la serie “Los Protegidos“, etc. Sin embargo, los físicos consideran sin duda alguna que la invisibilidad es imposible: viola las leyes de la óptica y no está apropiada a la materia.

Metamaterial

Metamaterial – Fuente

Pero, ¿quién ha dicho que lo imposible no puede hacerse posible? Quizás el uso de avances en “metamateriales” (sustancias con propiedades ópticas que no se encuentran en la naturaleza) puedan quitarle el prefijo im- a imposible y hacer que los ejércitos dejen de soñar que poseen un dispositivo de invisibilidad, y hacerlo realidad. Pero bueno, es cuestión de tiempo.

Otra cosa de la que consideramos (actualmente) imposible es la máquina del tiempo. ¿Seremos capaces de crear alguna vez un dispositivo que nos lleve a la época de Einstein, pedirle un autógrafo y volver a la misma época en la que estábamos? O, en vez de viajar al pasado, viajar al futuro y ver si en próximas épocas tus hijos y nietos serán inmortales porque alguien habrá desarrollado algo para viajar a la velocidad de la luz cómodamente.

De momento es imposible, pero es muy complicado predecir el futuro, ¿quién sabe? A lo mejor se llega desarrollar dentro de un milenio, o dentro de 10 mil años, o cuando sea, pero insisto, todo es cuestión de tiempo.

Referencia:

Kaku, Michio. (2009). La física de lo imposible. ¿Podremos ser invisibles, viajar en el tiempo y teletransportarnos?. Traducción Javier García Sanz. Tapa blanda. Buenos Aires: Debate, 2009 (Editorial Sudamericana S.A.) / Colección Debate. Tapa blanda. Barcelona: Editorial Debate (Grupo Random House Mondadori). ISBN: 978-987-1117-72-7 / ISBN: 978-84-8306-825-0.

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Acerca de Ismael

Estudiante de 3º ESO en el IES Odiel de Gibraleón (Huelva). Amante incondicional del RAP. Aficionado al deporte (fútbol y pádel). Roskientífico desde el 15/10/12.
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5 respuestas a Lo único imposible es la imposibilidad

  1. Reblogged this on Cursos -> prácticas -> trabajo and commented:
    Una y otra vez vemos que el estudio de lo imposible ha llegado a innovar fenómenos completamente nuevos y también ha llegado a redefinir lo que los científicos entendían por “imposible”.

  2. zirasbgsandr dijo:

    Muy buen articulo!! :3

  3. Hola Ismael he visto tu blog y me ha encantado :))

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